domingo, 1 de septiembre de 2024

01/09/2024 Reflexión Diaria

 Lo importante no es hacer cosas; lo importante es LLENARLAS DE VIDA; hacer por hacer agosta, cansa y hasta desilusiona  por una falta de motivación. La vida va más allá del hacer; incluso aún haciendo las cosas más extraordinarias y llamativas, si les falta  ese motor interior, llega un momento en que se convierte en vulgar activismo, que pierde todo atractivo.  El Señor nos lo dice con una frase lapidaria que aclara cuanto estamos presentando: este pueblo, dice el Señor, me honra con los  labios, pero su corazón está muy lejos de mí. No hay vida, falta lo principal; hacer las cosas, porque hay que hacerlas; hacer nuestras prácticas por obligación o por exigencias externas no conduce al fin deseado; como tampoco conduce a este fin, el que domine nuestro afán de aparentar, ser visto por los demás y que nos alaben; todo es vacío y nada; y no lo son porque las cosas externas no haya que hacerlas, sino porque  les falta el corazón, que es la motivación interior que nos une a Dios y a los hermanos. Es ahí el espacio en el que nuestra persona encuentra toda su firmeza. Dios, corazón, hermanos y proyección externa. Todo en una simbiosis de identidad hace que todo brille en todo su esplendor en nuestro interior y en todos nuestros hermanos. Eso es vivir con intensidad cada momento de nuestra vida hasta incluso los momentos más delicados y difíciles.  En todo hemos de poner la vida que Dios nos regala al hábitat en nuestro corazón. Vamos a orar con los labios y con el corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario