martes, 20 de agosto de 2024

20/08/2024 Reflexión Diaria

 Ya estamos de nuevo en nuestro Racó. Allí, en Salamanca, también hemos disfrutado de la paz que Dios nos regala por medio de la fraternidad. Esta siempre es el plus que Dios regala a los que lo buscan. La fraternidad nunca es un club de amigos con los que pasamos un momento o intercambiamos una conversación. El hermano es infinitamente superior, si atendemos a criterios humanos. También Dios eleva la palabra AMIGOS a una categoría superior; es Él quien habla del amigo, porque nos cuenta todo lo que sabe. El hermano siempre da, siempre ofrece, y, aún en el diferente y difícil, sabe elevarlo al rango superior de amigo y hermano. Dios nos regala su paz, cuando la compartimos con los hermanos. No es posible entenderse con Dios, marginando a los hermanos. Todo el proceso de nuestra fe tiene su culmen y plenitud en el encuentro con los hermanos. Percepción, naturaleza, pensamientos; todo son escalones que recorremos para llegar a esa cumbre-plenitud que es Dios encarnado con los hermanos. Y es esta la paz que perdura en todas las situaciones y circunstancias. No son las causas externas las que configuran nuestra paz; es alguien más profundo que cambia nuestra mirada y nos identifica con Dios que vive y se encuentra con los hermanos. Hemos de ampliar la fraternidad, hemos de ser HERMANO UNIVERSAL, puesto que todos, "todos sin excepción" caben en nuestro pequeño y liberado corazón. Feliz encuentro con el Señor. Una plegaria por Teresa, la esposa de Rafael, de Alcudia de Veo, que el Señor se ha llevado a su casa. Qué el Señor le dé su abrazo de bienvenida.

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