sábado, 15 de mayo de 2021

REFLEXIONES DIARIAS (DEL 16/05/21 AL 23/05/21) XI S. T.O.

  Reflexión P.Llopis 16/05/21

Fiesta grande de la Ascensión. Es la fiesta que nos invita a mirar hacia el cielo afincando también nuestros pies en la tierra. Es cierto que nuestra glorificación, como ha sido la del Señor, será nuestra presencia eterna con Él en el cielo; pero eso no impide el que sepamos mirar a la tierra; más aún, la fiesta de la Ascensión, fiesta de la glorificación de Jesús, nos enseña a mirar con amor y sin evasión a esta nuestra sociedad en la que el Señor nos ha colocado. Y así, con nuestra mirada en el cielo y en la tierra, miremos a esta hermosa y bendita tierra de Israel. Conflicto enquistado y que hoy se encuentra en esa virulencia y violencia extremas. El puzle es aparatoso y revesado, en el que todos creen tener argumentos sólidos para tener razón, y razones para emplear la fuerza extrema a la que estamos asistiendo. Los que hemos vivido in situ, en sus hermosas tierras, sus mensajes de paz y amor, nos duele en el alma todo lo que está sucediendo. Vamos a ponerlo ante el Señor. Jerusalén, cuna de las tres religiones monoteístas más importantes del mundo, sigue teniendo y tendrà mensajes nuevos que aportar a esta nuestra sociedad. Todos hemos nacido en Jerusalén. La cueva del nacimiento de Jesús, es también nuestro nacimiento. Su grito de paz debe seguir resonando y apagando el fragor de las bombas, mísiles y demás artefactos de destrucción. Jerusalén es nuestra ciudad, es nuestro nacimiento, es nuestra esencia, y, por tanto, debe seguir enseñando al mundo el verdadero camino de la vivencia de la paz y la comunión. Que nuestro agradecimiento, hoy, se torne plegaria para que, en esa hermosa y bendita tierra de Israel, la PAZ DE JESÚS se restablezca y que sus ecos resuenen en el mundo entero. PAZ a Israel, paz a Cisjordania, paz a la franja de Gaza, paz en Jerusalén oriental y occidental; es lo mismo que decir: paz a los judíos, hebreos, árabes cristianos y musulmanes, árabes en Jerusalén oriental y palestinos de Gaza a las órdenes de Hamas y palestinos bajo la autonomía nacional de Cisjordania. Señor, siempre y para todos sin excepción paz en este día de la Ascensión.

Reflexión P.Llopis 17/05/21

Uiiii! Lo hemos dicho hasta la saciedad: el triunfo está en el amor. Lo cual tiene como contrapartida: la derrota, el fracaso, radica, tiene sus raíces en la violencia en cualquiera de sus múltiples y variadas manifestaciones. Cuando se es víctima de la violencia estamos arrinconando y marginando el amor que es el camino de superación de todos los conflictos personales, sociales, nacionales e internacionales. La violencia es un acompañante esencial del odio y tiene igualmente una  connotación esencial, y es que, cuando de ella se hace uso, se agranda y se intensifica el odio. Por lo tanto, lo que podría ser un minúsculo problema muy a la mano en su solución, si entra en Él la violencia, se enquista de tal manera que nos resulta imposible su solución. Y esto lo hemos de asimilar con mucha fuerza, porque la violencia no sólo se da en la cúspide de las grandes guerras, sino que se prepara y se a diestra en las violencias aparentemente menores en las que a diario caemos y que son la antesala de grandes conflictos y guerras. También estas violencias menores engendran división, odio y guerra. Seamos delicados en la convivencia y no maltratemos a nuestros hermanos. Hoy es la fiesta de San Pascual; un insignificante hermano Lego, franciscano alcantarino,  que nos su por dar la lección, desde su humildad, de la verdadera santidad. No busquemos lo llamativo; no hace falta dar voces al aire, llenas de vacío y superficialidad. San Pascual supo amar, y amar de verdad: dejarse amar por Dios, compartirlo con la comunidad y repartirlo por las calles y casas de Vila-real. Y no puede haber conflicto que no se pueda atravesar, no puede existir nada que el amor no pueda superar. El amor es la fuerza de Dios en la debilidad humana, y el resultado es infinito. Da pena que pueblos como Israel y Palestina-Cisjordania-Gaza que nacen del amor de Dios, se vean inmersos en esta espiral de violencia que sólo conduce a una mayor intensidad de odio y división. Pidamos a Dios por medio del humilde hermano Lego San Pascual, que todos pongamos en el centro de nuestras vidas el amor de Dios que Él generosamente nos regala. Felicidades a Vila-real, a toda la ciudad, y a todos los que llevan este nombre. Ad multos ANNOS.

Reflexión P.Llopis 18/05/21

Y de nuevo A NUESTRO HERMANO JULIÁN no le ha llegado su oportunidad. HÁGASE tu voluntad en el cielo como en la tierra; PALABRAS DE plegaria de Jesús: APARTA DE MÍ ESTE CÁLIZ, más "No se haga mi voluntad sino la tuya". Lo importante es tener en nuestro corazón siempre y en todo momento, ese "sí" generoso y a veces doloroso y difícil. Dios es nuestro Padre-madre, conoce nuestro pasado presente y futuro, y es Él el que sabrá ponernos en el lugar que nos corresponde. Nuestra oración va siempre dirigida a Èl con el fin primordial de discernir en cada momento su divina y providencial voluntad. Y Él, el Señor, que es compasivo y misericordioso sabrá y sabe combinar perfectamente nuestra humilde plegaria con su acción providencial; igualmente sabrá preparar nuestro espíritu de plegaria con una aceptación gozosa de lo que Él quiere hacer de nosotros que siempre será aquello que nos conviene. Y otro aspecto muy importante y esencial; es NUESTEA PLEGARIA COMUNITARIA Y ECLESIAL. Dios se alegra al escuchar esta plegaria de su pueblo. Todos unidos en una misma dirección, en una misma causa, en una misma preocupación; donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy YO; pedís y recibiréis, llamad, tocad; no habla en singular; es la comunidad; venga a nosotros; no es a mí, es a la comunidad; PADRE "NUESTRO". Hoy, nos hemos de unir en comunión de plegaria por nuestro hermano Julián, por aquellos que nos necesitan, por el cese de la violencia en la tierra de Jesús. Centrémonos en plegaria de comunión ante Jesús, el Señor, y alojamos con alegría el que siempre se cumpla su voluntad.

Reflexión P.Llopis 19/05/21

El Señor siempre abre horizontes. Con Dios siempre se abre una puerta a la esperanza; con Dios, podemos volar sin alas, surcar los mares sin tener noción de nstación; abrimos caminos sobre el mar. Pero, ¡ojo!, siempre con Dios.  Sin Él, abrimos caminos a la división, desilusión, confusión, egoísmos y guerras. Todo se complica cuando perdemos este horizonte que Dios nos abre y queremos hacernos y convertirnos en protagonismo de nuestra propia historia. Es la ley del más fuerte el domina en la ausencia de Dios; y a esto a escala íntima y personal, como a un ámbito universal. Dios siempre abre una nueva puerta a la esperanza. Con Dios, siempre hay un nuevo amanecer. Y es que Dios es el artesano de ese nuestro nuevo amanecer; lo cual significa que nos enseña a vivir con nuestras MANOS, CABEZA Y CORAZÓN. Eso es ser artistas de nuestra realidad personal

 Nada queda marginado en nuestro espíritu. Hemos deshecho las bases de nuestra destrucción. Ya somos capaces de todo; no hay límites o confines en nuestro caminar, sino mundos, experiencias, novedades a explorar y estrenar. Ese es Dios: el que nos enseña  a salir de nuestra aparente y falsa seguridad cómoda, y arriesgar ese mundo desconocido, e n el que, aparentemente, parece estamos desamparados, al aire, sin apoyos, pero en el que quiere Dios que caminemos, porque Dios es nuestra fuerza y Pastor, con Él no vacilaremos. Es Él el que nos enseña a ser artistas de nuestra vida y A caminar sin desmayo y siempre en un nuevo amanecer.

Reflexión P.Llopis 20/05/21

Sí, no decaigamos, hemos de estar siempre alerta. Estamos ante una de las fiestas más importantes del año; es la fiesta de Pentecostés, la Pascua granada, ya que el fruto ya se ve en los árboles. En la Pascua florida contemplamos la flor; en la granada, es el resultado de esa flor que es el fruto. Contemplad, hoy, todos los árboles y los veréis ya con sus frutos granados, incluso algunos ya están maduros como el níspero y la hermosa cereza pe

Que destaca en el árbol con su belleza exquisita. Bueno, os he mandado antes de terminar la reflexión. Seguimos. La misma naturaleza nos muestra la profunda relación existente entre una fiesta y otra. Pentecostès es la culminación de la Pascua de Jesús; flor y fruto en íntima conexión. La flor tiene su culminación en el fruto; y el fruto es el inicio esencial de ese mismo fruto. Sin la flor que es Jesús resucitado, no damos el fruto que es Pentecostés; y sin Él fruto, repito que es Pentecostés, no tiene sentido la flor que es Jesús; de ambos necesitamos nosotros, los humanos para equilibrar nuestra vida en  nuestro camino hacia Dios.  La experiencia de la Pascua, en cualquiera de las dos vertientes, es de comunión, de Iglesia, de fraternidad, de Pueblo de Dios. Los apóstoles, dominados por ambas experiencias, salen a dar testimonio y predicar aquello que voluntariamente han experimentado. La comunión, la fraternidad, la Iglesia, el pueblo de Dios, todo es lo mismo, es la culminación y plenitud de la Pascua florida y la Pascua granada. Es por ello que Jesús, al fina de su vida, al rezar por nosotros, pide al Padre que todos seamos UNO, COMO EL PADRE Y EL HIJO SON UNO. Todo esto nos lleva a ser consciente de nuestra comunión, de nuestro ser Iglesia, de nuestra fraternidad. Pidamos al Señor que demos siempre frutos de fraternidad en nuestra vida. Una plegaria fraterna, intensa, de comunión por nuestro hermano Julián. Unidos profundamente en nuestra plegaria por Julián.

Reflexión P.Llopis 21/05/21

Siempre me llama la atención la actitud de los apóstoles después de la muerte de Jesús y antes de la venida de Pentecostés. Tenían miedo, mucho miedo; en cualquier momento, podían acabar con sus vidas; esto les obligaba a esconderse con las puertas bien cerradas; era la actitud defensiva pertinente. Humanamente, no podían hacer otra cosa; eran incapaces de esperar algo distinto; sin embargo, ahí, en esa impotencia, en esa extrema debilidad, en esa desesperanza esperaba el Señor, los esperaba el ESPÍRITU. Es una escena que repetimos y se repite en un sin fin de ocasiones en nuestra propia realidad y en la de tantos hermanos. Confiamos en nuestros propios y cobardes miedos; y ellos nos conducen a esconderlo, a cerrar las puertas, lo cual intensifica aún más el miedo que nos atenaza. Preferimos esa falsa seguridad a salir y correr el riesgo de la diáspora. El Espíritu nos espera; Este actúa a PUERTAS ABIERTAS, sin apoyos absurdos, y su horizonte es, no el pasado, sino todo el mundo a explorar, todos los hermanos a los que escuchar, y toda una creación de la que disfrutar y defender. No cerremos las puertas; el vendaval del Espíritu llama a nuestro interior, y por Él conducidos, el camino es siempre amanecer.

Reflexión P.Llopis 22/05/21

Vamos a poner nuestros ojos en aquello que es importante; esto es lo mismo que prestar atención a lo que de verdad nos conviene. Mirad, y es que cuidamos la casa, nos preocupamos del coche, alimentamos y hacemos grandes sacrificios por nuestro cuerpo; y, ahora, una pregunta: ¿CUIDAMOS LA FE? ¿MIMAMOS EL TESORO DE NUESTRA FE? Sí, es un regalo del Señor; es un regalo que no se debe a méritos propios; pero..., aquí viene nuestra tarea responsable: toca a nosotros VELAR POR ELLA. Esa es la palabra: VELAR, vigilar, pues es un tesoro que llevamos en VASIJAS DE BARRO; y..., ¿qué significa eso? Que si no velamos, si no vigilamos la vasija, no lo olvidemos, la vasija, que es de barro, se rompe, se destruye con mucha facilidad. Hay cosas por las que nos acabamos que van y vienen. Esta  cuando se va, se destruye, y su regreso es muy difícil. Cuidar nuestra fe; es sólo LEVANTAR LOS OJOS AL CUELO; ya veis, cuando se pierde o se destruye tiene consecuencias muy nefastas; en cambio, cuando se le presta atención, es el Espíritu, el que viene en nuestra ayuda y nos facilita nuestro caminar. El Espíritu nos enseña a LEVANTAR NUESTRO ESPÍRITU, EN MEDIO DE LAS DIFICULTADES,  HACIA  EL CIELO. No tendremos vigilia de Pentecostés en el Racó. Esperamos que el Espíritu nos acompañe a MIRAR SIEMPRE HACIA EL CIELO, TENIENDO NUESTROS PIES, ANCLADOS EN LA TIERRA. Buena fiesta de Pentecostés.

Reflexión P.Llopis 23/05/21

Desde Vinalesa, bon día a tots. Dios es la gran bendición. Está en todos los detalles de nuestra vida. Para cada momento y a cada circunstancia, Él sabe poner y adecuar la oportuna y conveniente solución. Hoy es la gran fiesta del Espíritu. Las circunstancias en las que se encontraban los discípulos en aquellas horas posteriores a la muerte de Jesús, son las mismas en las que, en tantas ocasiones, cada uno de nosotros hemos vivido y experimentado: sensación de fracaso; conviene destacar “sensación”. A todos, algo no ha salido como esperábamos una cosa emprendida; bien, se empieza de nuevo y a otra cosa; ahora bien, la sensación de fracaso es mucho más profundo y doloroso; llega al alma; así estaban los discípulos y así nos hemos encontrado cada uno de nosotros. Y..., ¿ quién no ha experimentado el miedo en su vida? Los discípulos estaban con las puertas cerradas como manifestación de ese miedo. Nosotros nos “cerramos”, cerramos las puertas del corazón y no queremos, por miedo, empezar nuevas realidades, nuevos caminos, nuevos proyectos. Po nosotros mismos, no podemos salir de nuestro ostracismo. Pero..., ahí está la solución divina: ES LA PRESENCIA DEL ESPÍRITU. Es la fuerza “presencial” del Espíritu; no la desvirtuemos haciéndola exclusivamente “virtual”. El Espíritu es amor, y nada hay más presente que el amor. Es muy sencillo, es un gesto simple: ABRIR EL CORAZÓN; eso es un gesto simple y nuestro..., y el resto es : SENTIRNOS SUMERGIDOS POR LA FUERZA PRESENCIAL Y AMOROSA DEL ESPÍRITU. Y tantas cosas y sensaciones que nos dominaban, es la presencia del Espíritu la que las diluye con su amor eficaz y constante. No tengamos miedo; YO, EL ESPÍRITU, HE VENCIDO EL MUNDO. Buena fiesta liberadora del Espíritu.


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