Reflexión P.Llopis 08/05/21
Hay que tener miedo, es un vocablo que, quizá,
no es el apropiado, repito, hay que tener miedo a las palabras “vacías”; es
decir, son palabras vacías aquellas que no tienen profundidad; son palabras
vacías aquellas que sólo se basan en el exterior, y, por lo mismo, son
cambiantes, olvidadizas y carentes de fiabilidad. Lo vemos constantemente;
nunca se ha hablado tanto del medio ambiente y de todo lo creado, y, quizá,
nunca se ha contaminado tanto como lo hacemos ahora; se habla de fraternidad, y, en cuanto nos
reunimos dos o tres personas sólo se sabe hablar mal de los ausentes; se habla
de paz constantemente, y se ponen todos los medios para vivir inmersos en un
ambiente continuo de agresividad. No
demos pábilo a las palabras vacías; agotan el alma, y son la mejor preparación
para todo tipo de conflictos personales y comunitarios. ¿CUÁL ES LA ACTITUD
CORRECTA?
Mirad,
pongámoslo en lo más profundo de nosotros mismos; PALABRAS DE CORAZÓN, HABLEMOS
DE CORAZÓN; es aquí, en el corazón, donde reside la eficacia de todo lo que
somos y vivimos, tanto en un aspecto positivo como negativo. Amar no debe ser
nunca una palabra vacía; y no lo es cuando, venida la dificultad, la
atravesamos e intensificamos la misma realidad de amar. No hay nunca madurez si
no se superan los obstáculos que se interponen en nuestro camino. La madurez en
el amor no son palabras-deseos sin consistencia; la madurez radica en la
escucha atenta del corazón, que es la residencia de Dios, y experimentar lo a
gusto y fácil que se camina aún en medio de las tormentas que, yo diría,
necesarias que explotan en nuestro camino. Amemos de corazón; es esta la
verdadera santidad.
Reflexión P.Llopis 09/05/21
Hoy, sí, L’Amparaora, la Verge dels
Desamparats. Cómo nos identificamos con este título. La Virgen llena de
ternura, delicadeza, compasión, mirada acogedora; y ante esta nuestra
Madre-Virgen, cuán lejos quedan nuestros orgullos, autosuficiencias,
bravuconadas absurdas. La Virgen, con sus detalles amorosos, hace gala, así, de
un conocimiento nuestro perfecto. Lo que necesitamos es y son los detalles y
actitudes que Ella nos ofrece: acogida, compasión, amparo, delicadeza y protección.
Lo acertó aquel fraile mercenario Juan
Gilabert Logré , creando allá en el
lejano 1409, la cofradía del Sants Inocents, folls i orats, en la que la Virgen era la protectora.
Curioso , sus constituciones fueron aprobadas en Morelia, en presencia del rey
Fernando I de Aragón y nuestro Papa Lina, Benedicto XIII, que se encontraba en
Peñíscola en pleno cisma de Occidente. Siempre la Virgen ha estado presente
donde haya habido necesidad. Su esencia es la misericordia y compasión; es por
eso que, hoy, en está nuestra sociedad enferma, su presencia compasiva y
sanador es más que nunca imprescindible. Dejémonos de orgullos y otros ad
lateres miremos a María que, con
singular delicadeza, nos indica a Jesús, en Quien experimentaremos la fortaleza
que tanto anhelamos. Esto es volver a la inocencia que nos presenta esta
CELESTIAL imagen, Verge dels Desamparats,
ante y con Quien encontraremos todo lo que desea nuestro corazón.
L’Amparaora, su misión es AMPARAR. Pongámonos ahí, donde se encuentran esos dos
inocentes, al cobijo de su manto, y sintamos su maternal protección.
Reflexión P.Llopis 10/05/21
No cabe la menor duda de que hay fechas que
dejan huella especial en nuestra vida. Aún viviendo con intensidad cada uno de
los domingos con todos sus ricos mensajes, hay algunos, este que hemos pasado
es uno de ellos, que destacan por su claridad, intensidad y horizonte que nos
ofrece. Este domingo, litúrgicamente, presenta ese testamento vital de Jesús:
esto os mando; que os améis unos a otros como YO OS he amado. Es su testamento
vital, el resumen de todo lo que Él ha venido a realizar en la tierra y que
nunca debemos olvidar. Y, como es tan vital, tan importante, constituye la
esencia de nuestra vida; y lo hace con la ORIGINALIDAD DE JESÚS. Nuestro amor
debe ser continuación eficaz del AMOR DE JESÚS, que es amistad y la supera, es
fraternidad y la supera, porque nos conduce, como lo hace Jesús, hasta dar la
vida por los amigos y por los hermanos. Y eso
, sin pedir NADA A CAMBIO. El triunfo del amor es absoluto por sí mismo;
no necesita otras connotaciones que lo aclaren, o lo motiven, o lo estimulen.
Jesús nos lo enseña de una manera especial, al final de su vida, porque quiere
que, en esas dramáticas últimas horas de Jesús, quede bien grabado en nuestro
espíritu. Estos os mando: QUE OS AMÉIS UNOS A OTROS COMO “YO OS HE AMADO”. No
vale todo en en el AMOR que Jesús nos ofrece. No perdamos hoy la oportunidad de
sentir la maravilla y grandeza del AMOR DE DIOS COMPARTIDO CON NUESTROS
HERMANOS. Mañana seguiremos con la continuidad de este original amor.
Reflexión P.Llopis 11/05/21
El amor de Jesús es original. No tiene
parámetros humanos y es el màs humano de todos los amores. Es el que nos
identifica, nos devuelve a nuestra prístina identidad. Somos lo que debemos ser
por nos acunamos en su amor, nos vestimos de su amor y nos sumergirnos en el
océano de su amor. Celebrábamos el domingo la festividad de la MARE de Déu dels
Desamparats. Mirad, la Virgen es la concreción real de ese amor de Dios, cuyo
nombre es COMPASIÓN Y MISERICORDIA. La Mare de Déu no puede dejar de mirarnos
con ojos compasiva y misericordiosos; y eso aunque nosotros tomemos otro
dirección. Tenemos una Madre que nos enseña con su mirada y su vida el
constante camino del amor original de Jesús. El mirar hacia otro lado en los
momentos difíciles de nuestra vida es imposible e la vida de Jesús y de María. Es la enseñanza
fundamental que nos presentan ambos, Jesús y María. Es por ello que nuestra
propia identidad, como nuestro propio nombre, nosotros que seguimos a Jesús y
María, es COMPASIÓN Y MISERICORDIA. No es real el amor recibido de Jesús y
llamado en María, no es real, repito, si no tiene estas connotaciones
esenciales: compasión y misericordia. Vamos a mirar al mundo con este amor con
el que Ellos nos miran a cada uno de nosotros. Gracias, Jesús, gracias, María,
por este don que en cada momento nos ofreces.
Reflexión P.Llopis 12/05/21
Serán consolados, nos dice Jesús en su CARTA
MAGNA; ¿por quién serán consolados? ¿de qué serán consolados? ¿Cómo serán
consolados? Sí, Jesús, el Señor, tiene especial interés en testimoniar que su
presencia en nuestras fatigas, fracasos y sufrimientos es de consolación;
realidad por la que nos invita a no tener absolutamente “nada”: YO ESTARÉ CON
VOSOTROS HASTA LA CONSUMACIÓN DE LOS SIGLOS. Y su presencia es de consuelo que
es la sanación más profunda que podamos “experimentar”. No busquemos otras
alternativas a tantas cosas que nos sobrevienen; DEJÉMONOS CONSOLAR POR JESÚS.
Es la experiencia del Señor en el monte de los Olivos: NO SE HAGA MI VOLUNTAD
SINO LA TUYA. La nuestra nunca recibe el consuelo de Jesús. La nuestra es
vulgar, superficial, transitoria; distráete, pasea, haz un viaje, busca la
comodidad, acomódate en lo fácil; el mundo tiene hoy mil lindezas de este
estilo con las que nunca solucionarás el problema de fondo, ni serás consolados
por la presencia compasiva de Jesús. Jesús se entregó hasta la muerte y una
muerte en la CRUZ; y todo su sufrimiento, su aparente fracaso, se convirtió en
perdón, amor infinito y redención a toda la humanidad. Eso es atravesar el
sufrimiento y disfrutar, en los aparentes fracasos, del consuelo de perdón,
amor y redención que es Jesús para nosotros.
Reflexión P.Llopis 13/05/21
Hambre y sed de justicia; así nos lo dice el
Señor. Hambre y sed que son las dos caras características esenciales de la vida
humana; sobrevivir supone tener superadas el hambre y la sed; es el grito de la
naturaleza, que no sacada, conduce hacia la autodestrucción. Permanecer en la
vida es escuchar este grito del hambre y de la sed, realidades primarias y
esenciales de la vida humana. Debe ser profundamente trágico no superar este
grito de la naturaleza y ser víctima mortal
de esta realidad. Esta crudeza y fuerza quiere el Señor que la
traslademos a esta otra esfera, diríamos, “espiritual”. HAMBRE Y SED DE
JUSTICIA. Justicia que entra en un ámbito más profundo, dinámico y vital que el
que le damos a esta misma palabra desde la perspectiva humana: “do ut des” .
Sin olvidar y marginar esta acepción, la superamos con la justicia de la
fidelidad: el haber recibido de Dios y los hermanos tantos dones, me pide y me
invita a ser fiel a Dios que me lo regala y a los hermanos, con quienes se me
invita a compartirlos. Justicia del
AMOR. Por justicia amorosa, es la deuda que tenemos con Dios y los hermanos,
por justicia, repito, debo, se me invita, que es el estilo de Dios, a
satisfacer esa deuda de amor que tengo con Dios y con los hermanos; y está
deuda se satisface AMANDO. He aquí la justicia: GRATIS LO HEMOS RECIBIDO;
DÉMOSLO GRATIS. En la justicia del amor no hay límite, equiparación, sólo hay
don y su consecuente libertad. He aquí el hambre y sed de justicia, que es el
grito profundo del corazón que nos pide ser amados y amar.
Reflexión P.Llopis 14/05/21
Hemos de experimentar la madurez de la
presencia de Jesús. Con frecuencia, de una manera simple y superficial, se dice
o se comenta: pues, yo siento a Jesús, no lo escucho, no lo veo. En fin, todo
ello es manifestación de una realidad superficial en nuestro desarrollo
interior. Jesús es el que nos acompaña, con todos los matices esenciales que
ello comporta. No es un acompañante aburrido, monótono o pesado. Es el que, en
primer lugar, el acompañante que, al conocernos, nos habla con estos dos
matices: CLARIDAD Y OPORTUNIDAD. Siempre Jesús habla con claridad; más aún, es
el que más claro habla a nuestra vida. Si nosotros
No lo escuchamos, no es porque Él no hable;
otros factores se entrecruzan que impiden este divino diálogo. Jesús sigue
hablando y esperando que, eliminados los obstáculos, se restablezca la
comunicación. Y, además, lo hace de la manera más oportuna; ese es el “Kairós”
de Jesús. Sabe decirnos las palabras oportunas, las que convienen al momento y
circunstancia que estamos atravesando. No puede ser de otra manera. Dios es
nuestro Padre..., es nuestro Hermano... Es nuestro Amigo. No tendría todos
estos títulos, si cobrará de otra manera. EL PADRE, EL HERMANO, EL AMIGO Es el
que, con más intensidad nos acompaña, cuanto con más crudeza la necesidad nos
agobia. Por tanto, Jesús es el que nos habla con suma, delicada y oportuna
claridad. No dejemos de escucharlo. Seguiremos.
Reflexión P.Llopis 15/05/21
Nosotros los creyentes somos “cazadores”. Sí,
no os alarméis; no vamos a buscar la escopeta, ni mucho menos. Bueno, quizá
debería decir que “somos cazados”. Y es que es triste caminar por la vida con
una actitud de lamentación constante; el mundo...la gente...las guerras...los
odios...venganzas... como si fuéramos un telediario viviente y agorero exacto
de todas las incongruencias de la sociedad. La alimentación se queda solo en el
morbo de aquello que llama la atención; no hay más. En cambio, sí debe haber
algo más. Yo, cada uno de nosotros, debemos ver algo más. Debemos tener un
corazón tan sano que seamos capaces de experimentar la cantidad e i densidad de amor que
recibimos de Dios y de los hermanos; ser conscientes, como consecuencia de ese
mismo corazón sano, de la gran cantidad de regalos y do es que, constantemente,
recibimos de Dios, de los hermanos, de la sociedad, de esta hermosa casa común
que es la naturaleza. Esto es SER CAZADOS: SER sensibles a lo mucho que
recibimos en todos los momentos de nuestra vida. Claro, esto tiene una
contrapartida. EL CAZADO QUE SE CONVIERTE EN CAZADOR. El CAZADO por el amor en
sus múltiples y variados matices, que está al acecho constante para cazar, que
es lo mismo que vivir para depositar el amor recibido tan generosa y
gratuitamente, en aquellas personas desiertas de esta maravilla de amor. ¿veis
qué trueque tan hermoso? No es que no conozcamos las debilidades de la sociedad
de hoy; sólo que somos conscientes de que esto, la alimentación o el mero conocimiento
no aporta nada. Demos tanto amor como recibimos. Seamos cazados por el amor, y
hacemos, con amor, a los hermanos.
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