Hay dos palabras que unidas me producen una sensación infinita. Afecta a nuestras relaciones de unos con los otros. Son MISERICORDIA, a la que le añadimos este, como camino ejemplar, ENTRAÑABLE. Ya si nos quedamos con "misericordia", ya combinamos dos realidades íntimas y reales: CORAZÓN Y MISERIA O DEBILIDAD. Todos entramos con facilidad en este camino; en primer lugar, porque somos los que de una manera u otra, padecemos de esta debilidad en el corazón; o también porque lo discernimos en los demás; si a esto añadimos: ENTRAÑABLE, el panorama que se nos presenta es infinito; es que vemos desde el corazón y desde las entrañas, que es lo más profundo de nosotros mismos; es decir: desde nuestra más profunda liberación. Es como marginar y destruir, desde las entrañas, nuestro propio yo, nuestro propio interés, y contemplar, desde nuestras entrañas y corazón, todo lo que son las necesidades de los demás. El panorama que se nos presentará será siempre el que sacia nuestra vida y todas las expectativas. Recuerda: ten MISERICORDIA ENTRAÑABLE; revístete de misericordia entrañable.
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