Sí, terminamos este año 2021, y su recorrido ha tenido un sinfín de situaciones imprevistas e imprevisibles que lo han adornado con toda claridad. Sí, tal como os lo escribo, lo siento dentro de mí. Lo cual no significa que margine u olvide las circunstancias que han perturbado nuestras vidas; no importa, también ellas quedan incluidas en ese apartado de agradecimiento.
No voy a detallar aquello por lo que, en estos momentos, vibra en mi corazón este profundo agradecimiento; sé que existe y supera a todo lo que pueda perturbar esta actitud. Me hago eco de las palabras de San Pablo, cuando invita a todos a la alegría: ESTAD SIEMPRE CONTENTOS, DE NUEVO OS LO REPITO: SIEMPRE CONTENTOS. Claro que tenía cosas que perturbaban su vida, pero ninguna de ellas tenía la fuerza para llegar a herir su corazón, que es, fundamentalmente la tristeza.
Estamos a fin de año; en muchas comunidades y grupos religiosos, se aprovecha esta circunstancia para retiros espirituales; en la Verna, lo están haciendo desde el día de hoy, día veintinueve hasta el primer día del año después de la comida del mediodía; otro tanto hacen en la Porciúncula; también nosotros, desde la pequeñez del Racó, en este fin de año, queremos elevar nuestra mente al Señor y darle gracias por su presencia en nuestras vidas, por su acompañamiento en todas las circunstancias, por su atenta escucha a todas nuestras encrucijadas, peticiones, alegrías, acogidas de hermanos, decisiones, dudas, enfermedades, ceses de nuestras responsabilidades, incongruencias, aparentes fracasos y hasta soledades. Es el año en que he dejado el pueblo de Ayódar en el que me sentía, pastoralmente, centrado en Dios y con todos los feligreses.
No importa, todo forma ese hermoso ramillete que, humildemente, ofrecemos al Señor:
GRACIAS, SEÑOR, POR TU BONDAD.
A ello, ahora, de todo corazón, os invito con toda la fuerza de mi corazón: dadle gracias a Dios; que el dejar este año, esté invadido totalmente de agradecimiento, y que la entrada en el nuevo tenga el mismo matiz y el mismo carisma: gracias. Yo os diría más todavía: no le pidamos nada al Señor para este nuevo año, solo esta plegaria:
HAZ DE MÍ LO QUE QUIERAS, SEA LO QUE SEA LO ACEPTARÉ CON GUSTO.
Nuestro triunfo es estar en ese espacio y lugar en el que Dios es el protagonista; nosotros somos los que escuchamos a Dios; Él sabe perfectamente conducirnos por ese mar proceloso que, en tantas ocasiones, es nuestra vida. Así queremos que sea la celebración del fin de año en el Racó. Podéis uniros a nosotros por medio del Facebook. Nosotros, a las 22:30, empezaremos la eucaristía. En ella, leeremos y reflexionaremos todo aquello que los hermanos nos han preparado, que son estos tres puntos.
NUESTRA VIDA COMO EXPERIENCIA DE FE, que lo han hecho Josep-Lluis i Rosa-Jesús…
VIVENCIA DE LA PAZ, a cargo de Alberto Baltar y Carmina…
FRATERNIDAD CON LOS NECESITADOS, que lo ha escrito Belén. .
Todo ello, como veis, preparado por los hermanos. Después, enviaremos por todas las redes todo lo que ellos han escrito. Vale la pena. El cambio de año lo viviremos en mitad de la eucaristía; las campanadas nos invitarán a una felicitación sincera a todos los hermanos, que, aunque, no lo podamos hacer físicamente, no por ello dejará de ser nuestro abrazo profundo y efusivo.
Y nada más, todos a conectarse con el Racó en cualquier momento que os parezca oportuno. Nosotros estaremos viviendo esta celebración alternativa del fin de año.
Paz y bien a todos y feliz y venturoso nuevo año caminando con el Señor.
Nota.- En los primeros días del año, presentaremos la nueva programación de este nuevo año que empezamos. Esta programación será hasta la fiesta del Racó.
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