Reflexión P.Llopis 22/04/21

Y es que, lo mires por donde lo mires, las
consecuencias son siempre profundamente positivas. ¿De qué? ¿Cuáles son las
consecuencias? Mirad, POBREZA=ALEGRÍA. Es tal la libertad que produce el
despojo y su consecuente liberación que todo se convierte en alegría. Sa
Francisco, después de un acto de liberación, no podía si no, ponerse a cantar. Le embarga a una tal
autosatisfacción que la expresaba “cantando”. Y...mucha ATENCIÓN, sí, prestas
atención, porque, en tantas ocasiones, esto lo entendemos de manera equivocada.
Con frecuencia y esto si no, siempre, creemos que liberación y despojo afectan
a cosas materiales; cuidado, mucha atención; es mucho más intensa y profunda la
alegría, cuando nuestro despojo afecta A NOSOTROS MISMOS, “LIBERARNOS DE
NOSOTROS MISMOS”. San entonces, cuando
nuestra alegría se convierte, Fijaos, “EN PERFECTA ALEGRÍA”. Perfecta,
significa que no le falta absolutamente ningún detalle o matiz para que la
alegría llegue a su plenitud; es, entonces, cuando la alegría perfecta se
convierte también en belleza del corazón. La perfecta alegría en San Francisco
es una manifestación de la belleza de su corazón, que está inmerso en el mar
profundo del amor y de la paz. He aquí, de esta manera, a Jesús, el hombre
perfecto; he aquí, de esta manera, a San Francisco, fiel discípulo suyo, el
hombre perfecto. Admirable, y mucho más
admirable, si recorremos el mismo camino.
Reflexión P.Llopis 23/04/21

El Papa Francisco pone claridad con sus
palabras y con sus encíclica. Ha sido el día mundial de la tierra. Sobre ella,
o imágenes y palabras en abundancia que, estamos viendo, no llegan a despertar
de verdad esa conciencia universal de amor y respeto a todo lo creado. La
tierra la hemos puesto nosotros, las personas, enferma; ha enfermado por
nuestra culpa; lo cual nos lleva a pensar y concluir que los que ya estábamos
enfermos, éramos nosotros, y nuestra enfermedad ha arrastrado a lo creado y
también la hemos hecho enfermar. Por lo tanto, hemos de ver el problema en su
integridad. Vamos a sanar nuestra vida
vamos a poner, en el día a día, actitudes que manifiestan nuestra real y
auténtica convivencia respetuosa y agradecida con la creación y con los
hermanos. San Francisco no necesitaba un
día especial al año que le recordará la importancia de la tierra; todo el año,
día tras día, momento a momento, compartía respetuosa y amorosamente su vida
con su HERMANA-MADRE-TIERRA. San Francisco hacía una perfecta simbiosis de amor
y convivencia entre Dios, los hermanos y todo lo creado. Nuestro corazón sano
por el amor es el que está en condiciones de sanar a nuestros hermanos enfermos
y a todo lo creado. Somos nosotros los que nos hemos de sanar. La tierra será
un reflejo vivo y evidente de aquello que nosotros somos y proyectamos sobre
ella. Esta es la visión integral de
aquello que constituye la ecología en la LAUDATO SI H FRATELLI TUTTI. Amenos la
tierra, amenos a los hermanos, y proyectaremos "sanación" en este
nuestro mundo, por nuestra incoherencia, enfermo.
Reflexión P.Llopis 24/04/21

Las
cosas son mucho más sencillas de solucionar..., si no ponemos tanto de nosotros
mismos. Cuando esto ocurre, es como obnubilarlo todo, como si una nube
desenfocara toda nuestra realidad y se volviera todo imposible de afrontar. Sí,
es, entonces, cuando nos autoconsolamos afirmando: imposible..., ya lo he
intentado en numerosas ocasiones y nada de nada. Son las herejías del ser
humano: ponerle límites al horizonte que Dios nos traza. Es lo que hace Israel;
la convivencia con Cisjordania es muy difícil; solución: ponemos un gran muro
de separación y aquí paz y allá gloria. Esto que criticamos con tanta claridad,
es lo que hacemos también a nivel personal. Huimos de lo que nos cuesta,
marginamos a quien entorpece nuestro camino. Mirad, la solución es muy
sencilla: DESPOJÉMONOS DE NOSOTROS MISMOS. Lo cual significa: dejar de lado
"eso" que hay detrás de eso que nos ha herido ; es decir: ese sudor
que produce la herida, ese sentirnos
víctimas y autocomplacernos en el que: yo no me merezco esto..., es muy fuerte
lo que me han hecho.... hemos de aprender, nos lo enseña Jesús, a RELACIONARNOS
UNOS CON OTROS. La paz que Dios nos regala, es un aprendizaje a saber estar con
los demás, a saber que hay unas líneas rojas que no se pueden atravesar, a
saber que el amor, que es relación, no fluctúa al vaivén de veleidades egoístas
y circunstanciales. El amor madura en las pruebas, siempre que nosotros no
pongamos muros que lo impidan. Es un regalo de Dios. Ya veis, sin Él, sin el Señor,
no somos capaces de amar; y, sin embargo, podemos, con nuestros muros,
destruir el amor. La solución es sencilla: en la discordia, en la confusión,
ante cualquier herida, no rompas la relación, el amor relacional es el que
dibuja y encuadra la verdadera realidad de nuestra vida.
Reflexión P.Llopis 25/04/21
Jesús es el Señor..., Jesús es el buen Pastor;
esto nos lo tenemos que decir muchísimas veces, hasta que, de verdad, lleguemos
a experimentarlo y se haga parte esencial de nosotros mismos. Y esto ¿por qué
os lo digo y os lo recalco? Es muy sencilla la explicación. Son tantas las
voces,los gritos poderosísimos, los proyectos, las propagandas que nos llegan
que si no estamos ojo avizor, muy atentos y mimándonos muchísimo a nosotros
mismos caemos en sus raíces, que es lo mismo que dejarnos llevar por lo
accidental y olvidar y marginar lo esencial. No tenemos tiempo para un momento
al día de silencio-plegaria, y, en cambio, pasamos incluso largas horas de
televisión, ya hemos olvidado lo esencial y nos hemos dejado llevar y conducir
por lo accidental. El cambio es muy sutil; es dejarnos simplemente conducir,
cuando lo importante, y esto lo sabemos, es nosotros CONDUCIR NUESTRA VIDA. En
las circunstancias actuales, todas ellas tan poderosas, si no estamos atentos,
acabamos siendo marionetas de todas ellas. Volvamos a lo nuestro. Jesús es el
Señor..., Jesús es el buen Pastor; es el que nos conduce hacia los pastos
profundo que nos conducirán y nos conducen hacia las mieles profundas del amor
y de la paz. Yo pido al Señor que seamos siempre capaces de discernir y
escuchar la voz, el silbido de tan BUEN PASTOR.
Reflexión P.Llopis 26/04/21
Jesús es el Señor..., Jesús es el buen Pastor;
esto nos lo tenemos que decir muchísimas veces, hasta que, de verdad, lleguemos
a experimentarlo y se haga parte esencial de nosotros mismos. Y esto ¿por qué
os lo digo y os lo recalco? Es muy sencilla la explicación. Son tantas las
voces, los gritos poderosísimos, los proyectos, las propagandas que nos llegan
que si no estamos ojo avizor, muy atentos y mimándonos muchísimo a nosotros
mismos caemos en sus raíces, que es lo mismo que dejarnos llevar por lo
accidental y olvidar y marginar lo esencial. No tenemos tiempo para un momento
al día de silencio-plegaria, y, en cambio, pasamos incluso largas horas de
televisión, ya hemos olvidado lo esencial y nos hemos dejado llevar y conducir
por lo accidental. El cambio es muy sutil; es dejarnos simplemente conducir,
cuando lo importante, y esto lo sabemos, es nosotros CONDUCIR NUESTRA VIDA. En
las circunstancias actuales, todas ellas tan poderosas, si no estamos atentos,
acabamos siendo marionetas de todas ellas. Volvamos a lo nuestro. Jesús es el
Señor..., Jesús es el buen Pastor; es el que nos conduce hacia los pastos
profundos que nos conducirán y nos conducen hacia las mieles profundas del amor
y de la paz. Yo pido al Señor que seamos siempre capaces de discernir y
escuchar la voz, el silbido de tan BUEN PASTOR.
Reflexión P.Llopis 27/04/21

Jesús, decíamos ayer, es el buen Pastor...,
Jesús es el Señor..., es Quien da su vida por los hermanos. He aquí el camino.
Es lo que le cuesta a este nuestro mundo entender. Entra en parámetros
comprensibles a esta nuestra sociedad el compartir circunstancias de nuestra vida con los hermanos: un paseo,
un servicio concreto y visible, una convivencia basada en aquello que se ve y
que en un momento concreto puede servir de arma arrojadiza en defensa personal
o ataque ofensivo. Jesús nos enseña otro camino: DAR LA VIDA POR LOS
HERMANOS..., DAR LA VIDA, PONER TODO LO QUE SOMOS EN AQUELLO QUE HACEMOS...,
esto es otro cantar. Lo primero tiene nuestro yo de protagonista. Yo, estoy
cómodamente sentado, y, si alguien necesita algo, incluso los convivientes,
como se dice ahora, que lo diga. Y, además, aquello que yo haga por él, lo
dejaré guardado en el mejor de archivos,
para que, en cualquier momento oportuno, lo instrumentalice como defensa y
ataque oportunos. Es la frase consabida: yo que he hecho tanto por ti.... no es
eso la "CONVIVENCIA"..., no es eso lo que nos enseña Jesús. Dar la
vida es el camino de la convivencia: convivir es vivir con los hermanos
"DE CORAZÓN". Es decir, dejando salir de esta fuente el amor que Dios
ha depositado en ella. No atendamos a aquello que depositan nuestras
reacciones, nuestros egoísmos y justificaciones; todo ello nos conducirá a la
confusión y división. Sólo el amor, el corazón dañado por el amor, crea
convivencia y fraternidad. Y esta convivencia tiñe de oro y belleza hasta los
actos más insignificantes de nuestra
vida. Quien manda es el corazón, corazón
de amor, quien sabe expandirse por doquier, sembrando lo que Él recibe en todos
los momentos de nuestra vida. Y ESTO NO SE GUARDA...SE DA...Y YA ESTÁ. vamos,
hoy, a experimentar el milagro del amor.Jesús es el Señor..., Jesús es el buen
Pastor; esto nos lo tenemos que decir muchísimas veces, hasta que, de verdad,
lleguemos a experimentarlo y se haga parte esencial de nosotros mismos. Y esto
¿por qué os lo digo y os lo recalco? Es muy sencilla la explicación. Son tantas
las voces,los gritos poderosísimos, los proyectos, las propagandas que nos
llegan que si no estamos ojo avizor, muy atentos y mimándonos muchísimo a
nosotros mismos caemos en sus raíces, que es lo mismo que dejarnos llevar por
lo accidental y olvidar y marginar lo esencial. No tenemos tiempo para un
momento al día de silencio-plegaria, y, en cambio, pasamos incluso largas horas
de televisión, ya hemos olvidado lo esencial y nos hemos dejado llevar y conducir
por lo accidental. El cambio es muy sutil; es dejarnos simplemente conducir,
cuando lo importante, y esto lo sabemos, es nosotros CONDUCIR NUESTRA VIDA. En
las circunstancias actuales, todas ellas tan poderosas, si no estamos atentos,
acabamos siendo marionetas de todas ellas. Volvamos a lo nuestro. Jesús es el
Señor..., Jesús es el buen Pastor; es el que nos conduce hacia los pastos
profundos que nos conducirán y nos conducen hacia las mieles profundas del amor
y de la paz. Yo pido al Señor que seamos siempre capaces de discernir y
escuchar la voz, el silbido de tan BUEN PASTOR.
Reflexión P.Llopis 28/04/21
Nuestro camino es la libertad. No es nunca
almacenar; es decir: tener, poseer, ser víctima y esclavo de nuestras múltiples
y variadas reacciones que nos hacen caminar AGOBIADOS, PESAROSOS,
DESESPERANZADOS, como teniendo en nuestros labios y en nuestro corazón el
miedo a un nuevo acontecer, a un
abandonar lo sabido, lo aparentemente seguro, y contínuamente teniendo como argumento
vital: es que se ha hecho siempre así. Siempre amanece de nuevo, cada día..., y
cada día nos brinda un nuevo amanecer. Dios es así. HE AQUÍ QUE HAGO NUEVAS
TODAS LAS COSAS. Es está la sabiduría de quien sabe y experimenta que Dios
nunca se repite, siempre crea, transforma, renueva, estrena. Y esto no lo ven
los ojos de la carne; es una experiencia de abandono, de despojo, de desnudez,
de la “nada”. Es cuando Dios hace su obra, y nosotros “experimentamos, no
sabemos, repito: EXPERIMENTAMOS la obra de Dios plasmada en nuestra aparente debilidad.
Mirad, experimentemos las palabras de San Pablo: PORQUE CUANDO ME SIENTO DÉBIL,
“SOY FUERTE”. Esa es la sensación de vivir en las manos de Dios. Todo,
absolutamente confluye en la misma realidad: libertad. Con la libertad, tesoro
de Dios, regalo de Dios a nuestro abandono, sí que todo es un nuevo amanecer;
conducidos por Dios, la belleza sí aparece en cada una de nuestras múltiples y
variadas sonrisas; no pesan nuestros problemas; pesa el soportarlos en la más
estricta soledad, creyendo que somos nosotros los que los vamos a
atravesar. Llenémonos del regalo de Dios
que es la libertad, y el camino será siempre suave y ligero.
Reflexión P.Llopis 29/04/21

Dios es generoso..., nosotros apenas esbozado
esta hermosa virtud; Dios es infinitamente fiel..., nosotros apenas anhelamos
las delicias de esta perla precios que es la fidelidad; Dios es constante y
buen pedagogo..., nosotros solemos ser iniciales jugadores de todas está
maravillas. Sí, es Dios Quien, con su pequeñez, despojo y humildad, hace
brillar su rostro de nuevo y constante resplandor sobre nosotros, con el fin,
de que, deslumbrados de tanta belleza, queden iluminados en el camino de
nuestra vida. Sí, fijaos: DIOS, JESÚS, QUE LO ES TODO, SE HACE NADA PARA
GANARNOS A TODOS. Sí es que, como venimos diciendo constantemente, el camino
Jesús nos lo hace sencillo; cuando lo complicados, o se hace complicado, hemos
de volver a la fuente, que es el espacio en el que recuperaremos dicha
sencillez; o, lo que es lo mismo, volvamos al despojo, a nuestra liberación,
que es el baremo indicador de la intensidad de nuestra mirada interior. La
riqueza material y espiritual es la ceguera del corazón; en cambio, nuestro
radical despojo es la claridad y la luz, símbolos de la presencia de Jesús en
nuestro caminar. Nuestros pasos en los distintos estrados de nuestra vida son los que delatan nuestra
intensidad de mirada interior; a mayor claridad, atravesamos con generosidad,
constancia y aplomo, cada uno de los avatares de la vida; nuestro cansino
caminar, víctimas y desilusionados en todo, son la expresión de la ceguera de
nuestro Espíritu. ¿Solución?. Acerquémonos a la fuente que es Jesús, y el
panorama será el que corresponde a la fuente de la que nos alimentamos. Seremos
generosidad, constancia, fidelidad. Es Dios quien nos da lo que Él es. Ya veis,
SOLO HAY QUE SER HUMILDES..., EL RESTO ES DE DIOS; Y NOSOTROS, A DISFRUTAR.
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